Aumento del Salario Mínimo Interprofesional a 1.134 euros

Yolanda Díaz, Vicepresidenta y ministra de Trabajo y Economía Social
Yolanda Díaz, Vicepresidenta y ministra de Trabajo y Economía Social

Aprobación Inminente y Efecto Retroactivo

El Gobierno español, en cooperación con los sindicatos, ha confirmado un aumento del 5% en el Salario Mínimo Interprofesional (SMI), elevándolo de 1.080 a 1.134 euros mensuales brutos.

Esta medida, que será oficializada en el Consejo de Ministros este  6 de febrero de 2024, entrará en vigor de manera retroactiva desde el 1 de enero de 2024. 

 

Impacto en jornadas laborales y salarios

Este incremento se produce en un contexto de cambios significativos en la estructura laboral, incluyendo la propuesta de reducción de la jornada laboral de 40 a 37,5 horas semanales sin afectar la remuneración de los trabajadores. Esta medida busca aumentar la productividad y mejorar la calidad de vida de los empleados, aunque ha generado cierta preocupación entre la patronal por el incremento del costo por hora trabajada.

La subida del SMI plantea desafíos y oportunidades tanto para trabajadores como para empleadores. Para los primeros, asegura un incremento en la remuneración mínima acorde con el objetivo de alcanzar el 60% del salario medio nacional, un compromiso del presidente Pedro Sánchez en línea con la Carta Social Europea. Para las empresas, especialmente en sectores como el agrícola, donde un alto porcentaje de trabajadores perciben el SMI, esto podría significar un reajuste en la estructura de costos laborales.

Cobertura y Beneficiarios

El ajuste del SMI beneficiará a aproximadamente 2,3 millones de trabajadores, con un impacto significativo en mujeres y jóvenes, sectores que tradicionalmente han percibido salarios inferiores. La medida no solo busca mejorar las condiciones laborales de los trabajadores a tiempo completo y parcial sino también ajustar la escala salarial en la economía española, incentivando indirectamente el aumento de otros salarios.

Además, el aumento del SMI tiene implicaciones directas en la tributación y las prestaciones sociales, incluidos los subsidios por desempleo, estableciendo nuevos umbrales para el acceso a estas ayudas. La actualización del SMI refleja un esfuerzo por asegurar que ningún trabajador perciba ingresos por debajo del mínimo establecido, fortaleciendo la protección social y económica de los sectores más vulnerables.