España se enfrenta a la pérdida de 30.000 millones en fondos europeos

España se enfrenta a la pérdida de 30.000 millones en fondos europeos
España se enfrenta a la pérdida de 30.000 millones en fondos europeos

España corre el riesgo de perder casi 30.000 millones de euros en fondos europeos si no presenta las solicitudes correspondientes antes de julio de 2024.

Este desafío surge en un momento crítico, cuando el país aún debe reclamar una considerable porción de los fondos estructurales asignados por la Unión Europea para el periodo presupuestario 2014-2020.

Retraso en la ejecución de fondos

Según el informe de la Comisión Europea, España es el país que menos ha avanzado en la utilización de estos fondos, habiendo ejecutado solo el 63% del total disponible. A pesar de un incremento del 20% en la ejecución durante el último año, quedan por solicitar alrededor de 28.000 millones de euros. Este retraso pone de manifiesto la dificultad de los Estados miembros para absorber y aplicar eficientemente la financiación europea, especialmente en el contexto post-pandemia y frente a los desafíos del envejecimiento poblacional.

Desglose de fondos pendientes

Los fondos estructurales, que abarcan desde la cohesión y el desarrollo rural hasta la pesca, el desarrollo regional y el empleo juvenil, muestran niveles dispares de ejecución. España ha solicitado el 72% de los fondos regionales, quedando por debajo de la media de la UE. Además, destacan los 4.000 millones de euros en fondos agrícolas aún por gastar, lo que cobra relevancia ante las recientes protestas agrícolas en Europa.

Plazos y consecuencias

Los países tenían hasta finales de 2023 para utilizar los fondos del periodo 2014-2020, con un margen adicional hasta julio de 2024 para formalizar las solicitudes de financiación utilizada. Los fondos no reclamados a tiempo corren el riesgo de ser perdidos, lo que significaría un duro golpe para proyectos esenciales en áreas como la innovación, el desarrollo sostenible y la inclusión social.

Perspectivas de ampliación

La Plataforma de Tecnologías Estratégicas para Europa (STEP) sugiere una posible ampliación del plazo hasta finales de 2025, con los Estados miembros pudiendo presentar la documentación final hasta febrero de 2026. Esta extensión podría ser clave para asegurar que los fondos se apliquen de manera efectiva en proyectos que respondan a necesidades urgentes y fomenten la competitividad de la UE.

La situación actual subraya la importancia de una gestión eficaz de los recursos europeos. España, como uno de los principales beneficiarios de estos fondos, debe intensificar sus esfuerzos para asegurar que la financiación se traduzca en proyectos tangibles que contribuyan al crecimiento y la cohesión social. La potencial ampliación del plazo representa una oportunidad crucial para reorientar y completar la ejecución de los fondos estructurales, evitando la pérdida de una financiación esencial para el desarrollo del país.