“Me echaron porque mi silla no entraba” la historia de Ana María una chica con diversidad funcional a la que Ryanair echó de su vuelo

Fragmento del vídeo de Rocío Bernabé, amiga de Ana María
Fragmento del vídeo de Rocío Bernabé, amiga de Ana María

Hemos podido conocer de primera mano este caso gracias a una entrevista exclusiva con Ana María. En un incidente que destaca la urgente necesidad de un cambio en el trato a pasajeros con diversidad funcional, Ana María experimentó un trato humillante y discriminatorio en un vuelo de Ryanair, a pesar de haber tomado todas las medidas necesarias para asegurar un viaje sin problemas.

Ana María, dependiente de su silla de ruedas automática para movilidad, había organizado su viaje a Milán con la expectativa de unas vacaciones. Siguiendo el procedimiento estándar, adquirió sus billetes en línea y llegó al Aeropuerto de Sevilla con dos horas de antelación, pasando los controles de seguridad sin inconvenientes. 

@rociobp_ hola @Ryanair, deciros que habéis hecho pasar a mi amiga por esta mierda de momento, que ni ella ni nadie se merece :) así que espero que estéis orgullosos con vuestra gestión porque esto va a llegar a todos lados y por supuesto, que le deis una solución real💋. #ryanair #ryanairespaña #ryanairitalia #viral #milan #sevilla ♬ sonido original - Rocío Bernabé

 

Una vez a bordo del avión, donde inicialmente se le había permitido el ingreso sin objeciones, una supervisora se acercó a Ana María para informarle que su silla de ruedas no cumplía con las especificaciones de la compañía. Esta noticia fue una sorpresa total, ya que tanto el personal de seguridad como el de embarque habían dado el visto bueno a su equipo de movilidad.

La supervisora presentó dos opciones a Ana María: o abandonar el vuelo o arriesgar daños potenciales a su silla de ruedas. Ante la posibilidad de quedarse sin movilidad al llegar a su destino, Ana María se vio obligada a desembarcar del avión, en un proceso que no solo fue físicamente complicado sino también emocionalmente traumático. Este desagradable episodio se desarrolló bajo la mirada de otros pasajeros, añadiendo una capa de humillación a la ya difícil situación.

"Me sentí completamente desprotegida y humillada, como si mi discapacidad fuera un problema para ellos. Nunca esperé ser tratada de esa manera, especialmente cuando había tomado todas las precauciones necesarias como cada vez que vuelo"

La hermana menor de Ana María, que la acompañaba, sufrió una crisis de ansiedad como resultado del incidente. A pesar de la clara necesidad de asistencia y apoyo, el personal de Ryanair no ofreció ninguna ayuda.

La aerolínea anunció por megafonía, en varios idiomas excepto en español, que Ana María y su grupo habían decidido no viajar por voluntad propia, lo cual distorsiona la verdadera naturaleza del incidente.

Después de este lamentable evento, Ana María acudió a atención al cliente para reclamar el reembolso de su billete, prometido por la aerolínea, pero que hasta la fecha sigue sin realizarse. Además, no se ha recibido ninguna disculpa formal por parte de Ryanair.

En un esfuerzo por buscar justicia, el bufete de abogados de Distrito Legal de Xavi Abat (@elabogadodetiktok) y Andrés Millán ("@lawtips) han decidido apoyar a Ana María de manera gratuita, iniciando una demanda contra Ryanair. Esta acción legal no solo busca compensación para Ana María sino también apunta a crear un precedente para la mejora en el trato y las políticas hacia pasajeros con diversidad funcional.

Cabe resaltar la importancia de la empatía, el respeto y la inclusión en todos los aspectos del servicio al cliente, especialmente en la industria de la aviación, donde las personas con diversidad funcional continúan enfrentando barreras significativas.