Obligación de presentar fe de vida para pensionistas en el extranjero

Obligación de presentar fe de vida para pensionistas en el extranjero
Obligación de presentar fe de vida para pensionistas en el extranjero

Medida crucial para la continuidad de las pensiones

La Seguridad Social ha emitido un recordatorio crítico para los pensionistas españoles que residen fuera de España, enfatizando la necesidad de presentar una fe de vida antes del fin de marzo de cada año para evitar la suspensión de sus pensiones. Este requisito, regulado por la Orden de 22 de febrero de 1996, busca confirmar la supervivencia de los beneficiarios de pensiones y otras prestaciones periódicas abonadas en cuentas bancarias.

Procedimiento de verificación de supervivencia

La normativa establece que las entidades financieras pagadoras deben informar anualmente a la entidad gestora correspondiente sobre la pervivencia de los titulares de pensiones.

En este contexto, la Dirección Provincial de la Tesorería General de la Seguridad Social está facultada para solicitar a las entidades bancarias que, a su vez, exijan a los beneficiarios de pensiones demostrar su existencia o supervivencia.

Cómo y dónde presentar la fe de vida

Para los pensionistas que residan fuera de España, es indispensable presentar esta documentación entre el 2 de enero y el 31 de marzo. La fe de vida se puede obtener a través de los Consulados Generales de España mediante la comparecencia personal del interesado.

Los pensionistas no españoles también pueden realizar este trámite en los consulados, sujeto al pago de las tasas correspondientes. Para aquellos que se encuentran en España y necesitan este certificado, se puede solicitar en la oficina del Registro Civil de su localidad.

Consecuencias de no cumplir

La falta de presentación de la fe de vida en el plazo estipulado conllevará la suspensión de la pensión por parte de la Seguridad Social, una medida que busca garantizar la correcta administración de los recursos y evitar pagos indebidos.

Este requisito no afecta a los pensionistas que viven en España, quienes continuarán recibiendo su prestación sin necesidad de presentar documentación adicional.