15 años desde el rescate a la banca, ¿de que ha servido?

Años después de la crisis de Lehman Brothers, algunos países europeos, entre ellos España, aún mantienen inversiones estatales en bancos rescatados.

15 años desde el rescate a la banca, ¿de que ha servido?
15 años desde el rescate a la banca, ¿de que ha servido?

 

Hace más de una década, la quiebra de Lehman Brothers sacudió a las entidades financieras europeas, llevando a quince Estados de la Unión Europea a rescatar bancos a través de ayudas estatales. Sin embargo, quince años después, la mitad de los países aún no se han deshecho por completo de estas inversiones, evidenciando la prolongación de ayudas concebidas como "temporales".

En España, la participación del FROB (Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria) en CaixaBank, valorada en unos 5.000 millones de euros, persiste en un 17,32%. A pesar de la fusión con Bankia, el Estado aún mantiene su intervención, extendiendo el plazo de salida hasta diciembre de 2025. La estrategia se enfoca en maximizar ganancias, aunque la venta se ha retrasado por diversas razones, y se apoya en asesores externos para tomar decisiones.

Mientras algunos países como Alemania han logrado desinvertir parcialmente, conservando solo una mínima parte en bancos como Commerzbank, otros como Suiza y Gran Bretaña han reducido su presencia en UBS y Lloyds, respectivamente, aunque todavía mantienen participaciones significativas en entidades financieras clave.

En contraste, países como Grecia, Portugal y Bélgica siguen aferrados a porcentajes considerables en bancos rescatados, mostrando la persistencia de la intervención estatal. Grecia, por ejemplo, aún posee el 18% en National Bank of Greece y un 26% en Piraeus Bank, mientras Portugal conserva el 12% en NovoBanco.

¿Por qué motivo no han desinvertido?

Las razones detrás de estas prolongadas inversiones varían: desde retrasos en la limpieza de activos bancarios hasta condiciones económicas desfavorables y consideraciones políticas. Además, la incertidumbre económica, las regulaciones más estrictas y la dificultad para realizar desinversiones complejas también han contribuido a la persistencia de estas participaciones.

Alternativas

A pesar de mejoras en la situación financiera de los bancos, la venta de estas participaciones sigue siendo una tarea pendiente para muchos gobiernos europeos. Los analistas sugieren que, dado el panorama actual, es probable que continúen las desinversiones, buscando métodos como ofertas públicas de venta o ventas directas a otros actores del mercado.

Nuevas formas de actuar

Las autoridades europeas, reflexionando sobre esta prolongada intervención estatal, consideran la resolución como una opción más adecuada frente a rescates bancarios futuros. Ejemplos como el respaldo a Credit Suisse muestran nuevas alternativas en la gestión de crisis bancarias, dejando atrás la larga sombra de las participaciones estatales que perduran años después de su concepción como "temporales".