El desafío del subsidio de paro: la brecha entre el IPREM y el SMI

El desafío del subsidio de paro: la brecha entre el IPREM y el SMI
El desafío del subsidio de paro: la brecha entre el IPREM y el SMI

La reforma del subsidio de desempleo ha vuelto a poner en el foco una cuestión controvertida: la diferencia significativa entre la cantidad que actualmente reciben los desempleados de larga duración, marcada por el IPREM, y lo que podrían obtener si se siguiera el criterio anterior vinculado al Salario Mínimo Interprofesional (SMI).

Un Cambio Controversial

En 2004, la llegada del PSOE al poder trajo consigo una serie de reformas económicas, entre ellas, un aumento del SMI y la introducción de un cambio crítico en el cálculo del subsidio de desempleo.

Este cambio, que vinculaba el subsidio al 80% del IPREM en lugar del 75% del SMI, pretendía ser una mejora pero terminó significando una reducción efectiva de la ayuda para los desempleados de larga duración. En números actuales, esto se traduce en que los beneficiarios reciben 480 euros en lugar de los 850,8 euros que les corresponderían por el sistema anterior, una diferencia de 370,8 euros.

Congelación y consecuencias

La decisión de congelar el IPREM, primero bajo el gobierno de Mariano Rajoy y continuada por Pedro Sánchez, ha exacerbado esta brecha.

Mientras el SMI ha experimentado incrementos sustanciales, el IPREM ha permanecido prácticamente inalterado, aumentando la distancia entre los subsidios y los salarios mínimos y afectando directamente a los más vulnerables.

El Impacto de la reforma

La reforma actual, que ajusta el subsidio por desempleo ordinario al 90% del IPREM para los primeros seis meses, no se aplica a los perceptores del subsidio para mayores de 52 años.

Esta omisión ha generado críticas, especialmente porque la actualización automática del SMI no se refleja en el IPREM, manteniendo congelado el subsidio. Además, esta situación afecta a otras ayudas sociales que dependen del IPREM, limitando el acceso a recursos esenciales para colectivos en riesgo de pobreza.

La Paradoja de los Subsidios

La paradoja surge al considerar cómo una ayuda destinada a facilitar la búsqueda de empleo se queda corta frente a las necesidades reales de los desempleados, especialmente en comparación con el Ingreso Mínimo Vital y las prestaciones contributivas. La crítica no solo se centra en el monto del subsidio sino también en la metodología para actualizar el IPREM, que se decide sin consulta formal a los interlocutores sociales.

La controversia ha llevado a voces autorizadas, como los líderes de CCOO y UGT, a pedir una revisión del IPREM y a cuestionar la lógica de vincular los subsidios a este índice. La demanda de un debate más inclusivo y transparente sobre cómo se establecen estos indicadores es un clamor que busca garantizar una red de seguridad más robusta para aquellos que enfrentan el desempleo de larga duración.