Rebelión en el diálogo social por la reducción de jornada laboral

Rebelión en el diálogo social por la reducción de jornada laboral
Rebelión en el diálogo social por la reducción de jornada laboral

Los principales agentes sociales de España han iniciado negociaciones bilaterales, al margen del Gobierno, sobre la implementación de la reducción de la jornada laboral a 37,5 horas semanales para 2025.

Esta medida, acordada entre el PSOE y Sumar, ha desencadenado una inesperada oposición conjunta de patronal y sindicatos contra las propuestas de la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz. La controversia se centra en cómo se aplicará esta reducción, demandando un cálculo anual y por sectores de las horas de trabajo, según el artículo 34 del Estatuto de los Trabajadores.

Puntos críticos y concesiones

La discordia surgió en una reunión en el Ministerio de Trabajo, sin la presencia de Díaz, donde los representantes empresariales y sindicales exigieron ajustes en la propuesta gubernamental. La principal demanda consiste en que la jornada de 37,5 horas se promedie en un cálculo anual, permitiendo adaptaciones sectoriales.

Aunque se accedió a discutir esta petición, el Gobierno rechazó proporcionar un desglose detallado por sectores de las horas realmente trabajadas, un aspecto crucial para patronal y sindicatos, que argumentan que esta información es vital para evitar impactos negativos en la productividad y el empleo.

Desafíos y perspectivas

La resistencia a proporcionar un análisis detallado ha generado malestar entre los interlocutores sociales, complicando las negociaciones. A pesar de las diferencias, no se descarta el objetivo de las 37,5 horas, subrayando la importancia de un acuerdo que respete la flexibilidad sectorial.

La situación ha requerido incluso la intervención del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, quien ha enfatizado la necesidad de alcanzar un consenso en el marco del diálogo social.