Desajustes en las fechas complican el impuesto de patrimonio en Madrid, Andalucía y Galicia

Desajustes en las fechas complican el impuesto de patrimonio en Madrid, Andalucía y Galicia
Desajustes en las fechas complican el impuesto de patrimonio en Madrid, Andalucía y Galicia

Confusión entre contribuyentes

Los contribuyentes de Madrid, Andalucía y Galicia enfrentan este año un panorama complicado para la declaración del Impuesto de Patrimonio debido a la descoordinación de fechas entre este impuesto y el nuevo impuesto a las Grandes Fortunas.

Mientras que el período para declarar el Patrimonio es del 3 de abril al 30 de junio, el de Grandes Fortunas se ha establecido para el mes de julio, creando una situación confusa para los contribuyentes que deben calcular cuánto deben abonar a cada uno, sin tener claridad sobre la cuantía exacta a pagar en cada caso.

Decisiones regionales y repercusiones

En respuesta a la creación del impuesto a las Grandes Fortunas por parte del Gobierno en diciembre de 2022, destinado a eliminar las bonificaciones aplicadas por algunas regiones al Impuesto de Patrimonio, Madrid, Andalucía y Galicia optaron por reactivar este último para el ejercicio 2024.

La medida pretende que el dinero recaudado permanezca en las comunidades autónomas y no pase al Estado. Sin embargo, lejos de simplificar, esta decisión ha introducido un reto administrativo para los ciudadanos, quienes se ven obligados a realizar un cálculo anticipado o a rectificar su declaración posteriormente.

Implicaciones y soluciones propuestas

Rubén Gimeno, secretario técnico del REAF, señala que los contribuyentes se enfrentan a un dilema: realizar un cálculo previo en junio para el impuesto de julio o presentar una declaración inicial de Patrimonio a cero y rectificarla más tarde. Esta situación refleja no solo un problema administrativo sino también una complejidad adicional en el cumplimiento tributario para los ciudadanos afectados.

El impuesto a las Grandes Fortunas, que en su primer año recaudó 623 millones de euros frente a los 1.500 millones esperados, muestra una ejecución por debajo de las expectativas. Con la reintroducción del Impuesto de Patrimonio por parte de Madrid, Andalucía y Galicia, se anticipa que la recaudación del impuesto a las Grandes Fortunas será aún más reducida, poniendo en duda la efectividad de la medida.