Nueva normativa facilita la compatibilidad entre paro y prácticas formativas

Nueva normativa facilita la compatibilidad entre paro y prácticas formativas
Nueva normativa facilita la compatibilidad entre paro y prácticas formativas

Cambio significativo a partir de 2024

A partir del 1 de enero de 2024, se introducirá una significativa reforma en la regulación de las prestaciones por desempleo y la realización de prácticas formativas en España. Esta actualización permite que los beneficiarios de prestaciones y subsidios por desempleo puedan participar en prácticas formativas en empresas, instituciones o entidades.

Este cambio representa una oportunidad para que los desempleados adquieran experiencia práctica mientras reciben apoyo económico, según informa el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) en su página web.

Detalles de la nueva regulación

La reforma estipula que los becarios en prácticas no remuneradas estarán sujetos a cotizaciones en la Seguridad Social, garantizando así derechos a bajas médicas, asistencia sanitaria y acumulación de cotizaciones para la jubilación.

Sin embargo, estos becarios no tendrán derecho a prestaciones por desempleo, participación en programas de formación laboral ni apoyo del Fondo de Garantía Salarial (Fogasa) durante el periodo de prácticas. Además, se establece una reducción del 95% en las cotizaciones, minimizando así la carga financiera sobre las empresas.

Compatibilidad entre paro y prácticas

Esta actualización legislativa clarifica que, desde el inicio de 2024, será posible compaginar las prestaciones por desempleo con la realización de prácticas formativas. Dicha compatibilidad se extiende a prácticas académicas externas y programas de formación, con el objetivo de facilitar la inserción laboral de los beneficiarios de paro.

La medida aplica tanto a estudiantes universitarios como de formación profesional y Enseñanzas Artísticas Superiores, permitiéndoles obtener experiencia relevante en su campo de estudio sin perder sus beneficios.

Consideraciones sobre ingresos y subsidios

Es importante destacar que cualquier ingreso obtenido durante las prácticas, sean remuneradas o no, influirá en la elegibilidad para recibir subsidios por desempleo. A partir del 12 de enero de 2024, estos ingresos se considerarán parte de la renta del beneficiario y, por extensión, de su unidad familiar.

Esto implica que superar el umbral del 75% del salario mínimo interprofesional, excluyendo las pagas extraordinarias, puede resultar en la pérdida del derecho al subsidio.

Esta medida ha sido recibida con interés tanto por los agentes sociales como por los beneficiarios potenciales. Al facilitar la compatibilidad entre la recepción de prestaciones por desempleo y la realización de prácticas, se espera que se promueva una mayor integración laboral y se ofrezcan más oportunidades de desarrollo profesional para los desempleados.

Sin embargo, los beneficiarios deben estar atentos a las implicaciones financieras de recibir ingresos durante las prácticas, especialmente en lo que respecta a los subsidios por desempleo y el impacto en la economía familiar.