Cualidades del emprendedor de éxito (lll) Sociabilidad, constancia y asertividad

Aceptar la responsabilidad La responsabilidad es una de las cualidades que el emprendedor adquiere de golpe, ya que todo depende de él, desde lo más pequeño hasta lo más grande, todo es su responsabilidad.
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Fotografía cortesia de  Farl, Ver artículo anterior)

 

Aceptar la responsabilidad

  La responsabilidad es una de las cualidades que el emprendedor adquiere de golpe, ya que todo depende de él, desde lo más pequeño hasta lo más grande, todo es su responsabilidad. Cuando surgen problemas en la empresa y cuando se cometen errores, siempre es su responsabilidad. Por este motivo debemos aceptar la responsabilidad, no intentar evitarla. Es fácil ver como una idea se va de las manos cuando tenemos a empleados o terceras personas trabajando con el emprendedor y oímos la frase “Es culpa de los empleados no entienden o no hacen lo que les digo”.  La frase correcta sería: “No me comunico como debo, no he desarrollado las tareas y los procesos con claridad, no realizo un control posterior de lo que se debe hacer”.  La responsabilidad es del Emprendedor, SIEMPRE. Cuando una persona nunca ha tenido responsabilidad cree que no sabrá lidiar con ella, pero sorprendentemente la mayoría de las personas crecen personalmente y en la realización de sus trabajos una vez que se les ofrece responsabilidades y capacidad de decisión. Asumir el trabajo y las acciones necesarias para guiar tu idea o negocio es ser responsable del mismo y sobre todo no dejar que el miedo afecte a tus acciones a la hora de realizarlo, si fallamos cuando hacemos algo estaremos mejorando nuestro entendimiento de cómo hacerlo adecuadamente. Fallar es bueno, es la única forma de aprender. El emprendedor de éxito quiere la responsabilidad del mismo modo que quiere el éxito.  

El precio de la grandeza es la responsabilidad”  Winston Churchill

 

Aprendizaje constante

  El aprendizaje para el emprendedor es la comida con la que alimentar a su empresa, de donde sacar nuevos métodos, mejores procesos, mayor efectividad y más ingreso, etc… El hábito de aprender es algo que está asociado a cualquier emprendimiento, pero cobra más importancia en el momento actual en el que vivimos. En la sociedad actual las empresas necesitan nuevos sistemas con los que enfrentarse a los cambios rápidos en los hábitos de consumidor, las formas de pago, las tendencias y esto es algo a tener muy en cuenta en cualquier emprendimiento actual. Las empresas necesitan de nuevas ideas, de más información y sobre todo necesitan aprender nuevos métodos para afrontar estos cambios. El emprendedor de éxito es una persona con mucha sed de aprender cosas nuevas y que no le importa empezar de cero si es necesario para poder tener el conocimiento adecuado en alguna materia. Lee, acude a reuniones, aprende de los demás, mantiene un aprendizaje diario y una constante atención sobre aquellos temas que le interesan. El emprendedor no puede parar de aprender NUNCA. “Hay alguien tan inteligente que aprende de la experiencia de los demásVoltaire  

La Asertividad

  La asertividad, otra palabra nueva para muchos de los lectores, es la capacidad de afirmar con certeza. Podemos decir que es un modo de vida, un comportamiento que nos lleva a ser consecuentes con nuestros pensamientos, teniendo la virtud de creer en nuestras convicciones y de vivir dentro de nuestras reglas y propósitos, siendo claros en nuestros planteamientos pero sin herir o dañar a terceros con ellos. Es expresarse con claridad, de una forma equilibrada, no dejando que las emociones se apoderen de nuestras palabras  y de nuestros actos. Es por ello que la asertividad se convierte en una buena aliada de la comunicación para el emprendedor. Es, al igual que la inteligencia emocional, una práctica diaria y constante que se convierte en hábito y posteriormente en parte de nuestra personalidad. La persona asertiva dice lo que piensa siempre sin hacer daño a los demás, no teme al “no” de la otra persona, tiene una creencia firme y segura sobre sus planteamientos, acepta pensamientos distintos y sabe que puede errar como los demás, dejando de condicionarle en sus acciones o palabras.

Ni sumisión ni agresión: asertividad”. Walter Riso

 

Nunca rendirse

  Una de las cualidades de un emprendedor es ver la vida como un camino de oportunidades a explorar, muchas de ellas con resultados desastrosos o nulos y unas pocas con resultados buenos o excelentes. Del pequeño porcentaje sacamos los éxitos, ya que son siempre mucho menores en número que las equivocaciones o fracasos. En la equivocación no está lo negativo, está el aprendizaje y sin él no podríamos alcanzar el éxito, ya que forman un todo, que no podemos dividir y por el que tendremos que pasar. Cuando “fracases” alégrate por haber aprendido aquello que no se debe hacer y comienza de nuevo  el camino de lo que crees que si debes hacer. Normalmente asumimos que el fracaso es el fin del camino, cuando solamente es un punto y aparte hacia nuestro objetivo final. En nuestra cultura el fracaso o  equivocarse parece estar prohibido y este es el error más grande que aprendemos de padres y profesores. El fracaso es necesario y del fracaso aprendemos a levantarnos con más fuerza hacia la consecución de nuestro objetivo, mirando siempre al frente, porque “el fracaso” tal como lo conocemos,  es en realidad una “oportunidad de crecimiento”. Cambia la palabra en tu vocabulario y tu mente lo agradecerá generando más energía para conseguir lo que quieres.  

“Por la ignorancia nos equivocamos y por las equivocaciones aprendemos” Proverbio Romano.

   

Celebrar los éxitos

  Celebrando los éxitos mejoras tu autoestima y refuerzas en tu mente la visión de tu “yo exitoso”, aumentando así la confianza en ti mismo. Es necesario que nos veamos alcanzando el éxito para poder llegar a conseguirlo, creernos capaces de lo que queremos es una de las premisas para alcanzarlo. Visualiza en tu mente esta imagen a diario, eres una persona de éxito que consigue lo que se propone. Si es necesario exprésalo a diario mientras te duchas y confirma que vas a conseguir lo que te has propuesto. Haz un pequeño listado de aquellas pequeñas cosas que te hacen especial, de aquello que conseguiste en el pasado y reafírmate en tus habilidades y capacidades. Una vez que consigas tener éxito en algo, celébralo y reafirma este pensamiento de éxito constantemente.  

Cualquier cosa que pensemos y agradecemos, la atraemos”. El secreto, la ley de la atracción.

 

Ser una persona de acción

  Es importante dedicar un tiempo determinado del día a pensar en aquello que debemos hacer pero posteriormente debemos pasar a la acción. Sin la acción no se consigue nada. El emprendedor es una persona que pasa a la acción, que está dispuesto a asumir el reto de desarrollar un determinado trabajo, cueste lo que cueste, sin importarle el proceso, solamente mirando con firmeza al objetivo a conseguir. En el momento en el que tiene claro que algo es necesario pasa al desarrollo de la idea o a realizar un plan mediante el cual se haga realidad. De este modo está tomando conciencia de la importancia de las acciones y sobre todo haciendo realidad los pensamientos que va teniendo. Hay una famosa frase muy extendida en la cultura mediterránea, que deja por los suelos el entendimiento de esta importante capacidad del emprendedor que es: “El lunes que viene lo miramos” o “Estamos a fin de mes, ya lo dejamos para el siguiente”. Este tipo de frases están enfrentadas con el desarrollo de la idea, el tiempo es tan importante que cada segundo cuenta y esta cualidad es una de las más importantes. Podríamos decir que la diferencia entre el éxito y la mediocridad esta la capacidad del emprendedor para pasar a la acción.  

Somos lo que hacemos, no lo que pensamos ni lo que sentimosAnónimo

 

Ser sociable

  Este puede ser uno de los talones de Aquiles de la mayoría de los emprendedores. Cuando pensamos en nuestra empresa, idea o proyecto nos imaginamos trabajando en él, siendo el motor del desarrollo de nuestra idea, pero normalmente no nos imaginamos vendiendo el producto o haciendo que se conozca. El emprendedor debe comprender la necesidad de la parte social para poder tener éxito con su proyecto. Somos la imagen última de nuestro producto o servicio, debemos darnos a conocer y presentar nuestra empresa al mundo, de otro modo nunca podrás tener éxito. El éxito del emprendedor está asociado a la capacidad de llegar a los demás con aquello que quiere vender y para eso debe presentarse y exponerse a las críticas y los halagos. Al fin y al cabo no existe empresa ni emprendimiento sin alguien que nos quiera adquirir nuestro producto. Socializar también nos abre las puertas de la expansión de la empresa, colaboración con otros empresarios, apertura a nuevos mercados, mejor conocimiento del sector y de la competencia, mayor abanico de posibilidades, etc..  

Búsqueda de la mejora constante

  Este aspecto del emprendedor es otra gran diferencia entre el emprendedor con éxito y el emprendedor que no termina de conseguirlo. La búsqueda de la excelencia, o la mejora constante en la empresa  y en uno mismo, es un proceso sin fin. Es una constante que nos lleva a ser únicos en lo que hacemos y por consiguiente nos especializa y nos aporta una personalidad concreta como empresa, nos da carácter. Si hay algo que siempre cabe dentro de una empresa es la mejora en algún ámbito de la misma. Se dice que para que la empresa cambie el primero que debe cambiar es el empresario y esto es algo que podemos aplicar al emprendedor. Si necesitas que la empresa cambie de rumbo, mira que hábitos personales puedes modificar que ayuden a la empresa a andar por nuevos caminos. Recuerda que para que algo cambie debes cambiar la forma en la que se hacen las cosas. Si no se cambia nada, la empresa no cambia. El emprendedor debe adaptarse y ser maleable.

Existe al menos un rincón del universo que con toda seguridad puedes mejorar, y ese eres tú mismoAldous Husley

Ignacio Aragoneses Emprendedor

El Blog de la Empresa Familiar