Los 101 consejos de sentido común para gestionar una empresa

Gestionar una empresa esta relacionado con conectar con la gente de tu equipo. Pero¿Cual es la forma de hacerlo más efectiva? Con sentido común, por supuesto. Aquí hay algunas de las más básicas formas de gestionar un equipo o empresa. No por básicas no merecen ser recordadas.
tree
kioto temple   Gestionar una empresa está relacionado con conectar con la gente de tu equipo. Pero..¿Cual es la forma más efectiva de hacerlo? Con sentido común, por supuesto. Aquí hay algunas de las más formas mas básicas de gestionar un equipo o unaempresa. Y no por básicas no merecen ser recordadas.   LENGUAJE CORPORAL Nos guste o no, el cuerpo lo dice todo, incluso cuando se está en silencio. Siguiendo estos consejos podemos llegar a expresar con el cuerpo la actitud adecuada de un líder: 1. Mantente erguido cuando estés de píe y trata de mantener los hombros hacia atrás. Esto te dará un aire de confianza. 2. Saca las manos de los bolsillos. Poner las manos en los bolsillos es a menudo visto como una señal de que ocultas algo. 3. Cruza tus brazos detrás de la espalda. Esto te ayudará a mejorar tu postura, y dejará tus manos en una posición abierta y no intimidante. 4. Establece contacto visual. Siempre mira directamente a los ojos de la gente que te está hablando. Esto demuestra que tienes interés y también les darás confianza. 5. Siéntate con la espalda recta. Incluso si estás en una reunión a las 8pm y te sientes cansado, es importante sentarte con la espalda recta en la silla. Encorvarse te hace parecer desinteresado y puede dar impresión de pereza. 6. Mira de frente a la persona que te está hablando. Esto demuestra que estás interesado y comprometido con la conversación. 7. Da la mano con firmeza. Para muchas personas, un apretón de manos es el mejor reflejo de la persona que está dando la mano. Evita dar la sensación de ser inseguro o dominante, y procura transmitir profesionalidad y confianza. 8. Sonríe siempre. Las sonrisas son contagiosas y hace que los demás se sientan bien cuando están contigo. 9. Viste lo mejor posible. No tienes que ser un modelo perfecto todos los días pero al menos trata de vestirte adecuadamente y con pulcritud.La ropa puede tener un gran impacto en la manera en que te perciben. 10. Camina con confianza. Mantén la cabeza erguida y con pasos firmes.   CUMPLIMIENTO DE PLAZOS. Nadie estará feliz en tu empresa si tu equipo tiene que realizar jornadas maratonianas de última hora para completar un proyecto. Sigue estos consejos para que los plazos sean menos estresantes para todos:   11. Promete sólo lo que realmente puedas ofrecer. No hables de plazos que sabes que no puedes cumplir. 12. Establecer objetivos claros. Una vez que los sepas trata de escribir en un papel como y cuando quieres conseguirlos. Asegúrate también de que todos en su equipo reciben una copia. 13. Organizar un equipo. Muchos de tus empleados tendrán habilidades y puntos fuertes que son buenos para un determinado trabajo. Escoger a un equipo que tiene las habilidades necesarias es fundamental para que el equipo funcione. 14. Delega. Extiende el trabajo entre los empleados de manera que no sobrecargues a nadie. 15. Crear pequeñas metas. La creación de metas para tu equipo te ayudará a realizar un seguimiento de tu progreso y también te darán un sentido de logro al llegar a cada etapa. 16. Mantén una comunicación abierta. Mantener a todos en contacto con el estado del proyecto es clave para asegurarse de que se complete a tiempo. 17. Trata de hacerlo bien desde el principio. Planear con anticipación un proyecto te ayudará a evitar la entrega de un producto de calidad inferior. Tener que rehacer algo para un cliente cuesta dinero y te quita la oportunidad de trabajar con él en un futuro. 18. Organízate. Te ayudará a no perder el tiempo buscando documentos e información importantes. 19. Asegúrate de que cada miembro de tu equipo sabe cuáles son tus tareas. Esto te ahorrará tiempo y evitará que determinados trabajos sean revisados por muchas personas innecesariamente. 20. Planea. Agrupa los objetivos y metas en un plan integral. De esta manera, puedes asegurarte de que vas a llegar en la fecha prevista y de que todos tus empleados tienen claro cómo y cuándo deben hacerse las cosas.    RELACIONARTE CON LOS EMPLEADOS No nos engañemos; una oficina feliz es mucho más productiva. Todo el mundo estará más contento si sigues estos consejos:   21. No hagas trabajar a tus empleados los días en los que se supone que no tienen que hacerlo ni les llames cuando estén de vacaciones. Una manera segura de hacer que tus empleados odien su entorno de trabajo es presionarles cuando está fuera de él. A menos que sea algo que absolutamente se tiene que hacer, dejar que el tiempo fuera del trabajo siga siendo así. 22.No tengas favoritos. Favoritismos pueden sesgar tu juicio y perjudicarán tu capacidad de liderazgo. Trata a tus empleados por igual. 23.Reconoce los logros de tus empleados. No reconocer las buenas ideas de tus empleados se considera un símbolo de deslealtad. No sólo fomentaras el resentimiento, sino que darás una imagen de persona en la que no se puede confiar. 24.No ejerzas un control excesivo sobre tus empleados. A pesar de que está bien conocer que está haciendo cada uno de ellos, no mires constantemente por encima de su hombro para ver cómo están trabajando. 25. Nunca discuta asuntos de índole personal con tus compañeros de trabajo. Este tipo de rumores siempre se volverán en tu contra y te harán parecer poco profesional. 26. No interferir en el trabajo de tus empleados. Si tus empleados están haciendo el trabajo bien y a tiempo, no les des lecciones de cómo se hace. Incluso si no es esa la forma en la que debe hacerse, es mejor que los propios empleados utilicen su propio juicio. 27.No hagas que las jornadas de trabajo maratonianas sean una constante en tu trabajo. Nadie quiere gastar todo su tiempo en la oficina, y tampoco quieren hacerlo tus empleados. 28. Cumple tus promesas. A menos que haya algún evento catastrófico, siempre hay que mantener las promesas que se hacen a los empleados, especialmente sobre salarios y beneficios. 29. No hagas que tus empleados dediquen tiempo de su trabajo a resolver tus asuntos personales. Organízate mejor o contrata un asistente. 30.Recompensa debidamente el trabajo duro. Si tus empleados sienten que sabes apreciar cuando han hecho un sobresfuerzo no pondrán impedimentos en dar lo mejor de sí mismo cuando lo necesites. Y eso no tiene precio. 31.Motívales. A veces los empleados necesitan una inyección de moral. Trata de proporcionarles un estímulo cuando sea necesario. 32. Gestiónate a ti mismo. Saber gestionar personas no es sólo saber manejar el trabajo de otros, es también saber gestionar el trabajo de uno mismo. 33. Se accesible y no te refugies en tu oficina todo el día. Sal y visita a tus empleados. Hazles saber que siempre tienen la puerta abierta para informarte de sus problemas y preocupaciones. 34. Trata de estar abierto a la crítica constructiva. No siempre será lo que quieres oír, pero escuchar una crítica constructiva te dará la oportunidad de aprender y crecer a partir de de tus errores. tree35. No huyas de la responsabilidad. Una parte de ser el jefe es aceptar la responsabilidad por los errores relacionados con tu entorno, no solo con los que están bajo tu control. 36. Recuerda que siempre hay espacio para mejorar. No importa lo bueno que te creas que eres, tu trabajo siempre se puede hacer mejor. 37. Mejorar tus habilidades. El aprendizaje es un proceso permanente. Nunca se es demasiado viejo para recibir una clase o pedirle a un compañero de trabajo que te enseñe alguna habilidad que desconoces. 38. Explica las cosas con sencillez. No uses grandes palabras o jerga técnica sólo para sonar inteligente e impresionar a otros. Tus empleados entenderán y trabajarán mejor si les explicas con sencillez y claridad lo que necesitas. 39. Enseñar en lugar de mandar. Puede que seas el jefe, pero no tienes que ser un mandón. Tendrás más éxito si tus solicitudes son entregadas con más tacto. 40. Incluye a tu personal en la estrategia de la empresa. Procura que los planes no sean alto secreto, que tus empleados sepan que está pasando y cómo se espera que contribuyan. 41. Conoce los puestos de trabajo de tus subordinados. No querrás que quedar en evidencia que muestres no conoces a qué se dedica cada uno de ellos. 42. Se flexible. Está bien que seas ser firme con los resultados que esperas pero permite cierta flexibilidad con el camino que siguen tus empleados para conseguirlos. 43. Busca una forma de obtener información regularmente de tus empleados y superiores de cómo realizas tu trabajo. Usa esa valiosa fuente de información para mejorar. 44. Conoce tus limitaciones. Recuerda el proverbio alemán: “no se puede bailar en dos bodas al mismo tiempo” No se puede estar en todas partes haciendo todo a la vez. Conoce los límites de su tiempo y habilidades, y di no a cosas que sabes que no puede hacer.   AUMENTO DE LA PRODUCTIVIDAD   Sacar el máximo partido de tu día puede ser difícil con una agenda muy ocupada. Puedes seguir estos consejos para maximizar tu tiempo con el fin de estar a mejor disposición de los empleados.   45. Saca el máximo provecho de las reuniones. Organízalas y prepáralas para aumentar la eficacia y ahorro de tiempo. 46. Concentra tu energía en cosas que realmente importen. No deje que tareas triviales ocupen el tiempo de las cosas que son realmente importantes. 47. Identificar que actividades malgastan tu tiempo. Todo el mundo tiene pequeñas cosas que desvían su atención. Averigua cuáles son y trabaja para eliminarlas. 48. Se puntual. Llegar a tiempo es una gran virtud. Nunca mantengas a la gente esperando para tus citas o reuniones si puedes evitarlo. 49. Responde a su correspondencia en un plazo razonable de tiempo. No tienes que revisar tu bandeja de entrada constantemente pero puedes ponerte el objetivo de responder los correos en un plazo de un par de horas. 50. Hacer sólo lo necesario. Hay momentos en los que puedes hacer llegar más allá de los objetivos marcados. Pero si lo haces constantemente puedes hacer descarrilar la realización de objetivos más importantes. Recuerda hacer las cosas importantes primero, y las accesorias solo cuando tengas tiempo. 51. Cumple con horarios y rutinas. Los horarios y las rutinas te pueden ayudar a simplificar las tareas y mejorar tu productividad. 52. Organiza y administra tu agenda. Usa herramientas y utilidades que te permitan organizarte, dar prioridad a tus tareas y no perder de vista lo que tienes que hacer. 53. Proponte hacer más cosas que las que puedes cumplir. Si bien esto puede parecer estresante, es al mismo tiempo una buena fuente de motivación. 54. Llegar al trabajo temprano de vez en cuando. A veces, una hora y media sin interrupción en una oficina desocupada puede ayudar a conseguir cosas importantes. 55. Una pequeña cantidad de estrés es bueno para motivarte. Aunque mucho de cualquier cosa puede ser malo, especialmente el estrés. Procura administrarlo para que no sea pernicioso. 56. Haz las tareas más tediosas al principio del día. Después de eso, el resto del día será más llevadero y productivo.   GESTIÓN DE RECURSOS Y FINANZAS Si eres el propietario de un negocio, gestionar adecuadamente tus activos es vital para el éxito. Estos consejos pueden ayudarle a no desaprovecharlos.   57. Establece un presupuesto realista. Si bien es bueno ser optimista, no planees un gasto mayor que el que te puedas permitir. Crea un plan de contingencias por si los gastos son mayores que los esperados. 58. Ahorra costes pero no comprometas la calidad de tus productos o servicios. Comprometer la calidad se transformará en un futuro de gastos a través de reparaciones y reemplazos. teclado59.Gastar sólo cuando es necesario nunca cuando es conveniente. Cada moneda que guardes se dirige hacia tu beneficio. 60. Buscar fuentes alternativas de financiación. A veces, incluso las empresas con éxito necesitan un poco de ayuda. Préstamos comerciales e inversores privados pueden ayudarle en los tiempos difíciles. 61. Mantente fiel a tus contratos. No sólo vas a ganar el respeto de tus clientes, también evitaras batallas legales que pueden ser una carga financiera grave 62. Aprender a hacer más con menos. La calidad es mucho más importante que la cantidad. 63. Asigna los recursos y la tecnología con prudencia. A pesar de que podría ser bueno para todos los empleados  tener una Blackberry, los presupuestos a menudo no permiten tales comodidades. Asegúrate de que los empleados que realmente necesitan las herramientas tengan acceso a ellas. 64. Invierte en tecnología contrastada. No inviertas en la última herramienta sólo porque es innovadora. Intenta adquirir aquello que sea eficaz aunque no sea lo último. 65. Mantén los equipos y el software actualizados. El uso de equipos y programas obsoletos pueden disminuir la productividad. Actualízalos cuando sea necesario para no quedarte por detrás de tus competidores. 66. No desperdicies nada. Cada hoja de papel, cada clip o cada lápiz y tienen un costo en tu presupuesto. Usa los materiales sabiamente y nos los malgastes por falta de cuidado.   LA COMUNICACIÓN CON LOS CLIENTES Tanto si eres el dueño de la empresa como si eres la persona encargada de llevar a cabo un proyecto, hay una verdad que se repite: el cliente tiene la voz cantante en la toma de decisiones. Si te aprendes a comunicar de manera efectiva darás un buen ejemplo a la gente que supervisas. 67. Recuerde que el cliente es el jefe. Al final del día, tu trabajo es hacer feliz al cliente. Actúa en consecuencia. 68. Diferencia tus productos. No hagas que tus clientes se pierdan en un mar de productos similares. Asegúrate de destacar sobre tus competidores. 69. Dedica tanto tiempo a retener a los clientes como a contratar otros nuevos. Si bien uno siempre quiere atraer nuevos negocios, es muy importante mantener buenas relaciones con los clientes leales. 70. Proporciona canales de comunicación efectivos. Asegúrese de que tus clientes puedan contactar contigo de manera sencilla y rápidamente si tienen algún problema, inquietud o pregunta. También crearas una valiosa fuente de información. 71. Mantén una buena base de datos de los clientes. Utilice estos datos para hacer que tus clientes se sientan especiales, recordando ocasiones como cumpleaños y aniversarios. También te será útil para el seguimiento de las preferencias de compra. 72. Segmenta a los clientes. No todos los clientes son iguales. Divide a tus clientes en grupos que te permitan proporcionarles una atención específica y servicios que satisfagan las necesidades únicas de cada uno de ellos. 73. Proporcionar un eficaz servicio post-venta. Asegúrate de que tu cliente se mantiene feliz. 74. Escuchar con atención. Presta toda tu atención a los clientes para conocer exactamente lo que te están pidiendo. De esta manera te ayudarán a satisfacer mejor sus necesidades. 75. No tenga miedo de decir que no sabes algo. Está bien no saber la respuesta a cada pregunta. Es mejor decir que no sabes y buscar una respuesta que pretender saber algo y tener que rectificar más tarde.   NO TENGAS MIEDO AL CAMBIO. Si de una cosa puedes estar seguro es de que todo cambiará. Crea una cultura del cambio para sobrevivir en entornos inciertos. 76. No luches contra el cambio. No se puede acabar con los mercados, las tendencias y el cambio. Aprende a ir con la corriente. 77. Trata de ser proactivo. No esperes que las cosas sucedan para reaccionar a ellos. Anticípate a los problemas y prepara planes de contingencia. 78. Pon a prueba tus planes de contingencia. No esperes a que haya un desastre para childrenprobarlos. Ponlos a prueba de vez en cuando para ver si son pertinentes. 79. Identificar los aspectos positivos del cambio. Incluso los cambios más negativos puede tener aspectos positivos. Ser capaz de identificar y maximizar los que nos puede ayudar hace que la adaptación sea menos dolorosa. 80. Adáptate rápidamente. Aprende a adaptarte a situaciones cambiantes con rapidez y a ser capaz de cambiar de plan en tiempo real si la situación lo requiere. 81. Mantente atento a los factores externos. Si tu negocio se ve afectado de muchas maneras por factores externos trata de mantenerte al tanto de estos para que puedas prever los cambios repentinos del mercado que afectan al modo de administrar tu negocio. 82. Pon en marcha un plan de investigación y desarrollo. Fomenta la innovación y la creatividad para mantenerte por delante en la demanda de nuevos y mejores productos y servicios. 83. Mantén un ojo en la competencia. No dejes que la competencia lo haga mejor que tú. Mantente al día en lo que están haciendo y utiliza esa información para sacar una ventaja en la gestión de tu negocio.   RESOLUCIÓN DE PROBLEMAS Tanto si los problemas son internos como externos, pueden hacer tus tareas de gestión una pesadilla si no los sabes manejar correctamente. De ahí la importancia de estar al tanto de ellos. 84. Sal en defensa de tus empleados. Si otros departamentos o gerentes están tratando con mano dura a tus empleados, ponte a favor de ellos. 85. Arregla lo que está roto. No pierda el tiempo buscando culpables. Hazte cargo de solucionar el problema antes de buscar repercusiones. 86. Gestiona y controla tus emociones. No dejes que la ira o la frustración afecten tu capacidad de resolución de conflictos. Si sientes que estás emocionalmente conectado con un conflicto, espera que se enfría o busca un mediador externo antes de tratarlo. 87. Aprende que algunos problemas pueden resolverse por sí solos si no haces nada. Pero al mismo tiempo no olvides el momento donde tendrás que intervenir y tomar el control de la situación. 88. Afronta tu culpa. Si has cometido un error acéptalo. Te dará más tiempo para trabajar en solucionar el problema en lugar de hablar de la culpa. 89. Recopila los hechos en primer lugar antes de emitir un juicio sobre una situación. Asegúrate de conocer toda la historia. Escucha a tus empleados y abstente de cuestionar la integridad de nadie sin antes cerciorarte de que hayas recopilado todos los datos de la situación. 90. Supera la tensión del enfrentamiento. Aprende separar el problema de la refriega. Así serás capaz de pensar más claramente y tomar una mejor decisión sobre cómo corregir el problema. 91. No ignores los problemas. Un pequeño problema puede seguir el efecto de bola de nieve y transformarse en algo mucho más difícil de corregir. 92. Tratar de despersonalizar los problemas. Deja que tus empleados entiendan que el problema no está relacionado con ellos sino con sus acciones. No hagas de ello algo personal.   VE MÁS ALLÁ Gestionar personas no es sólo tratar de hacer bien el trabajo. Para ser realmente ser un gran líder, a veces es necesario ir más allá de lo que el trabajo requiere. 93. Predica con el ejemplo. Puedes hablar hasta cansarte, pero la mejor manera de conseguir dirigir efectivamente es con el ejemplo. 94. Ensúciate las manos. A veces es necesario mostrar a tus empleados que nadie está por encima de hacer las tareas menos atractivas. 95. Haz que para tus empleados no seas sólo un gestor. Destaca como líder y como modelo para ellos. 96. Gánate la confianza de tus empleados y su respeto. Será más fácil para ti manejar a los empleados cuando se establecen  reglas y  límites del respeto entre vosotros. Y no hay mejor respeto que el que surge de su confianza en tu liderazgo. 97. Se comprensivo con los problemas personales. Lo que pasa fuera del trabajo pueden tener un efecto grande en la calidad del trabajo producido. 98. Innova en tu puesto. No trates de ser una mera copia de otros gerentes. Trata de hacer algo nuevo en tu puesto y estar orgulloso de tu labor. 99. Recuerda que la cuestión ética está por encima de todo. Trata de ser honesto y confiable en todos tus negocios y relaciones personales. 100. Mantente siempre en la búsqueda de nuevas ideas. Nunca se sabe dónde estará la próxima fuente de inspiración. 101. Conoce a tus empleados. Más allá de sus nombres. Intenta conocer los antecedentes de tus empleados, de su  familia, gustos y aficiones. Si lo haces, tendrás un trato más agradable.   Artículo traduccido de "The Manager's Cheat Sheet: 101 Common-Sense Rules for Leaders By Inside CRM Editors"