Unicaja obligada a reintegrar 6.200 euros a clientes víctimas de phishing

Unicaja obligada a reintegrar 6.200 euros a clientes víctimas de phishing
Unicaja obligada a reintegrar 6.200 euros a clientes víctimas de phishing

Unicaja Banco ha sido condenada por el Juzgado de Primera Instancia número 12 de Gijón a devolver 6.200 euros a unos clientes que fueron víctimas de un fraude de phishing, marcando un precedente importante en la responsabilidad de las entidades bancarias en asegurar la protección de las operaciones de sus clientes en línea.

Detalles del fraude y sentencia

Los afectados recibieron un mensaje de texto, aparentemente de Unicaja, advirtiéndoles de un supuesto bloqueo de su cuenta por motivos de seguridad y proporcionando un enlace para evitarlo.

Al acceder al enlace y introducir sus datos bancarios en una página fraudulenta que imitaba a la de Unicaja, los estafadores lograron sustraer 6.200 euros de sus cuentas. A pesar de la reclamación previa de los afectados, Unicaja se negó a reembolsar el dinero, atribuyendo la culpa al cliente por caer en la estafa.

La magistrado-juez, sin embargo, ha determinado que la negligencia de los clientes al introducir sus datos en el enlace fraudulento no constituye una negligencia grave que justifique la pérdida de su dinero. La sentencia recalca que es responsabilidad del banco garantizar la seguridad de los servicios de banca online que ofrece, conforme a la Ley de Servicios de Pagos. Además, Unicaja ha sido condenada a abonar los honorarios de abogado y procurador de los clientes.

Responsabilidad de las Entidades Bancarias

Esta sentencia subraya la obligación de las entidades financieras de implementar y garantizar medidas de seguridad eficaces en sus servicios de banca electrónica para proteger a los consumidores de fraudes como el phishing. Se reafirma que la carga de la prueba recae sobre el banco para demostrar que no hubo fallo en sus sistemas de seguridad o que el cliente actuó con negligencia grave.

Implicaciones para los Consumidores

El fallo representa un aviso importante para los consumidores sobre sus derechos ante fraudes electrónicos y la posibilidad de reclamar con éxito la devolución de los fondos sustraídos en circunstancias similares. Además, pone de relieve la importancia de que las entidades bancarias cumplan con su deber de proteger las operaciones de pago y la información de sus clientes.

Este caso pone en evidencia la necesidad de una mayor educación sobre la seguridad en línea para los consumidores y una mejor implementación de medidas de seguridad por parte de las entidades bancarias para prevenir el fraude electrónico. La decisión del Juzgado de Primera Instancia número 12 de Gijón constituye un paso adelante en la protección de los derechos de los consumidores en el ámbito de la banca online.