emprendedordeexito

 (Fotografía cortesia de  Ben Heine, Ver artículo anterior)

 

 

La Planificación y el Análisis

 

El proceso analítico dentro de la empresa es tan importante como el que más, ya que nos aporta una visión global de todos y cada uno de los ámbitos de la empresa.

Sin unos datos correctos tomaremos las decisiones a ciegas, es por ello que el buen emprendedor necesita de un ávido sentido del análisis enfocado a la necesidad de sacar conclusiones y a la toma de decisiones posterior.

La planificación de objetivos y estrategias, basadas en estos análisis y la anticipación a aquellos problemas que podemos encontrar, crean un camino seguro y claro a andar en el desarrollo del proyecto que tenemos entre manos.

Cada proyecto o empresa es distinto, incluso siendo un mismo sector y mismo estilo de negocio tendremos una clientela especifica, una personalidad única. Es muy difícil encontrar dos sitios que sean, en su concepto, exactamente iguales. Por este motivo es necesario aprender de nuestro negocio. Esto no quiere decir que no exploremos cómo funcionan los demás como parte importante del proceso de crecimiento.

La planificación nos aporta claridad, orden en nuestro planteamiento, seguridad, nos ayuda a no equivocar nuestras decisiones y movimientos en el transcurso de los días y nos obliga a seguir una guía predeterminada, por la que hemos apostado. La previsión nos hace fuertes ante las adversidades, mejora la percepción de estos momentos al afrontarlos con calma y seguridad. Es anticipar aquello que va a suceder en el futuro mediante al análisis de las experiencias anteriores o mediante supuestos, realizando un trabajo determinado que nos asegure un correcto acercamiento a situaciones concretas, ya sean momentos de menor facturación, mayor demanda, cierre por vacaciones, etc..

El emprendedor debe ser previsor, debe saber planificar y estas son cualidades muy importantes para el éxito de cualquier empresa.

 

Sólo se aprende a través del fracaso y lo que se aprende es la importancia de la previsiónIrvine Welsh

 

 

Ser paciente y constante

 

La paciencia y la constancia son, si hablamos del desarrollo del trabajo y la consecución de nuestros objetivos, aquello sobre lo que asentamos el éxito. Nada se consigue sin esfuerzo y el que todavía piense que montar una empresa es ganar dinero y trabajar menos, puede dejarlo, si no quiere acabar frustrado y sin resultado alguno.

El emprendedor de éxito es una persona que disfruta con el proceso de desarrollo de su empresa, que se levanta por la mañana con energías para enfrentarse a los nuevos retos y que no se plantea el abandono en ningún momento.

La paciencia es una de sus virtudes, no piensa en el tiempo que necesita invertir en el desarrollo de su sueño, solamente tiene su mente fijada en el objetivo a conseguir. Y es constante de igual modo, porque para el emprendedor de éxito el trabajo diario es un motivo para estar alegre, un motivo para disfrutar de cada segundo que esta junto a su creación.

La paciencia aporta al trabajo diario la tranquilidad de saber que llegaremos a conseguir aquello que nos hemos propuesto, sin la obsesión de no llegar al objetivo cuanto antes. Para esto hemos de realizar un buen planteamiento de nuestras actividades diarias y ser constantes en la realización de las mismas.

Realiza un plan de trabajo en el que tengas claro el camino, las tareas, los objetivos a conseguir, la rutina diaria y establece donde quieres llegar con tu trabajo en el día a día y sobre todo establecer metas alcanzables, realistas.

La paciencia y la constancia sumadas a una buena planificación son los ingredientes del éxito.

 

Quien tiene paciencia, obtendrá lo que deseaBenjamin Franklin

 

 

Tener determinación y fe en su proyecto

 

Cualquier proyecto se lleva a cabo con una gran determinación por parte de la persona, que lucha contra las posiciones enfrentadas de los demás, contra momentos de dificultad y duda. Además tiene una gran dosis de fe en lo que hace, porque se apuesta por algo sin saber ciertamente si se conseguirá llegar a la meta. Es la fe en el proyecto la que nos hace seguir adelante y nos mantiene activos.

Al final cualquier proyecto es una apuesta, un riesgo del que no tenemos una seguridad al 100%. Es por ello que el emprendedor debe creer con firmeza en lo que hace, sin tener dudas sobre la consecución del objetivo, aunque este sea toda una locura a ojos de los demás.

Si el emprendedor cree firmemente en lo que hace, los demás se dejarán llevar por él, si el emprendedor duda de su propio proyecto los demás abandonarán el barco antes de que se hunda por completo.

Las locuras más grandes se han convertido en grandes empresas o grandes hazañas mediante creencia ciega en el resultado y sólo aquellos que se atreven a creer alcanzan sus objetivos, es por eso que lo primero que debes hacer antes de empezar un proyecto es creer en él, si antes de empezar a realizar algo te das cuenta que no crees en ello, mejor que no lo empieces.

La determinación entra en escena cuando hay que luchar en el día a día, cuando encontramos barreras en el camino, cuando andamos por zonas pantanosas con nuestra empresa y ante la dura oposición de familiares y amigos. Es entonces cuando el emprendedor antepone su determinación y consigue sobreponerse a cualquier inconveniente del camino, llegando a conseguir su objetivo y haciendo ver a los demás su compromiso con el proyecto.

El emprendedor debe tener la determinación para conseguir lo que se ha planteado cueste lo que le cueste y pese a quien pese.

 

La fe mueve montañasLa Biblia

 
 

Ser emocionalmente inteligente y entender la importancia de la Resiliencia

 

La inteligencia emocional o la capacidad para controlar nuestras emociones y las de los demás, es algo que cada vez va teniendo más importancia en las cualidades de las personas con responsabilidad en empresa y en posiciones directivas. El emprendedor no debe ser menos y debe tener la capacidad de aprender a controlar sus emociones, gestionándolas en beneficio de su empresa o proyecto, y aprender a entender el proceso mediante el cual es capaz de controlar las emociones de los demás individuos implicados en su organización.

Se dice de la Resiliencia que es la capacidad de los sujetos para sobreponerse a dolor emocional o traumas. Esta capacidad, en un ambiente donde los problemas o retos son constantes, es algo muy importante a tener en cuenta. La empresa no puede depender de una persona que tarda días en volver a estar preparado para afrontar sus responsabilidades o su trabajo, la empresa debe continuar y el emprendedor debe aceptar el reto de mantener la integridad y aceptar su responsabilidad.

La inteligencia emocional está asociada a la madurez personal pero esto no quiere decir que por el mero hecho de cumplir años vayamos a ser más inteligentes emocionalmente. La inteligencia emocional, al igual que el resto de las inteligencias hay que alimentarla para que crezca, con la práctica y con el tiempo. Ser más inteligentes, emocionalmente hablando, es aprender a entender nuestras emociones, es mirarnos de afuera hacia dentro cuando estamos dentro de un estado emocional (miedo, ira, tristeza, felicidad, etc…) y comprender la forma en la que podemos controlar nuestras emociones no dejando que sean ellas las que nos controlen a nosotros.

 

El espectáculo debe continuar” que viene de la expresión inglesa “The show must go on”. Expresa la necesidad de seguir adelante pase lo que pase.

 

 

Ignacio Aragoneses
Emprendedor

El Blog de la Empresa Familiar