Hotel completamente cubierto de espejos

La idea de fundir una vivienda lo más posible con su entorno natural no es nueva. Existen numerosos ejemplos de utilización de procedimientos de construcción que emulan el medio en el que se encuentra la casa. O directamente viviendas construidas con los mismos materiales que las rodean.  Sin embargo, lo que nos ha llamado más la atención de esta idea es la capacidad de fundirse con el propio paisaje a través de la luz.

Y más concretamente, de la reflexión de la luz. Se trata de un cubo de madera llamado Mirrorcube , que está recubierto de espejos y  al que se accede a él a través de una pasarela suspendida en el aire.  La propia vivienda se encuentra anclada en un árbol, de tal forma que dota al habitáculo de una sensación de ingravidez. El interior no es en ningún momento inestable, ya que el propio árbol y los cables dotan de estabilidad al conjunto. La parte exterior está rodeada de una red de infrarrojos, invisibles para el ojo humano pero perceptible por los pájaros, evitando así que choquen  contra sus paredes.

La idea es fruto de una colaboración entre los arquitectos Bolle Tham Videgard Martín. Han creado también los muebles del interior con un de diseño escandinavo y que se ocultan en las propias paredes para aumentar  la sensación de espacio. Una escalera conduce al usuario al ático de la parte superior. Los pedidos para adquirir el Mirrorcube se pueden hacer directamente por correo electrónico con un plazo de entrega de dos semanas.

En fin, un producto revolucionario realizado con materiales al alcance de todos y dirigido al público mayoritario. Una buena idea de diseño que puede dar un toque diferenciador a cualquier tipo de construcción.

Web: mirrorcube.se