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No es la primera vez que os mencionamos negocios desarrollados bajo el modelo “paga lo que puedas“. Dicho concepto funciona especialmente bien con productos digitales o en restaurantes, pero aún no está del todo claro su éxito con otro tipo de productos tangibles que requieran un mayor coste. Aunque este raciocinio no significa que otras personas no lo intenten.

En nuestra siguiente historia te hablamos de una empresa brasileña que ha lanzado una línea de máquinas expendedoras en las que venden libros sin ningún precio establecido, ofreciendo la libertad a los clientes en la elección del precio que quieren pagar por ellos.

Eso sí, para no asegurarse la ruina inmediata (para ello siempre quedara la ruleta del casino) la máquina requiere un precio mínimo de 2 BRL (unos 0,9 euros aprox.). Algo así como un mínimo anti pérdidas.

Los primeros informes indican que las máquinas promocionales han doblado el número de ventas producidas en ellas y que muchas de las operaciones fueron pagadas con billetes de 2 BRN.

Aunque estos datos suenan prometedores a primera vista, aún es pronto para augurar un éxito en este modelo de negocio. Entre otras cosas debido a la inexistencia de datos importantes tales como el precio real de los libros antes de esta promoción o el margen de beneficio.

¿Funciona el concepto “paga lo que puedas?

Un punto débil que identificamos para este modelo de venta de libros a través de una máquina dispensadora, es que los clientes no se les da ninguna razón por la cual pagar más del mínimo establecido. Los libros son colocados en una máquina dispensadora convencional y los consumidores no pueden ni tocarlos, ni ver el contenido. Ni siquiera la contra portada, hasta después de comprarlos. Por lo tanto, ¿por qué pagar más por ello?

En un modelo “paga lo que puedes” creo que se debería dar una razón para que el cliente compre. Utilizar un gancho emocional por una buena causa como hace este restaurante solidario, es una buena manera de llevarlo a cabo.

Por lo tanto, el concepto es valido y puede funcionar de muchas maneras.

Por ejemplo, si vas a crear una promoción en la que tienes que asumir un gasto por ofrecer un productos o servicio gratuito, porque no ofrecerlo a un precio “paga lo que puedas” durante ese periodo. Quizas consiga atraer la atención de la clientela y además no saldría tan caro como regalarlo directamente. ¿Piensas que podría funcionar?

Web: memonic.com