Muchas veces no queremos que nuestras compras por Internet sean del dominio público. Los motivos pueden ser varios: desde la compra de objetos de contenido adulto, pasando por objetos valiosos que no queremos que sean robados o productos que puedan dar información personal que queremos que se mantenga privada (pruebas médicas, por ejemplo).

A pesar de que muchas empresas aseguran utilizar un embalaje discreto sin logos e información del contenido en todos ellos existe una dirección de devolución que con una simple búsqueda en Google puede dar la información del contenido a terceras personas.

Utilizando este servicio, el usuario puede ocultar toda la información del paquete a miradas indiscretas. Para ello, el usuario solo tiene que registrarse en la web y añadir su dirección junto con su método de pago.

Discreetdrop facilita entonces una segunda dirección donde puede solicitar enviar los productos. Una vez que se reciben, son empaquetados de nuevo, cubriendo cualquier información externa y enviados a la dirección real del usuario. En este vídeo se puede ver su funcionamiento:

Web: https://discreetdrop.com