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Los supermercados son unos de los mayores delincuentes en lo que a desperdicios de comida se refiere. No sólo se dedican a tirar los alimentos que son perfectamente comestibles, simplemente porque no son estéticamente atractivos o han ido más allá de su fecha de caducidad (está comprobado que todos los alimentos pueden ser consumidos pasada esta fecha estipulada), también juegan con los precios para incentivar a los consumidores a que compren más de lo que no necesitan.

Pero allí donde existen malas prácticas, siempre hay rumbo para la innovación. Llevo ya varios años hablándote sobre algunas iniciativas muy positivas que pretenden mejorar la situación. La ultima en captar mi atención ha sido introducida recientemente por la conocida cadena de supermercado británica Sainsbury. Se trata del primer establecimiento del país alimentado energéticamente únicamente a través de sus propios residuos alimenticios.

¿Cómo lo han conseguido?

Para ello han creado un acuerdo de colaboración con la empresa de reciclaje de residuos Biffa, que ha instalado una pequeña planta de reciclaje muy cerca del establecimiento de Sainsbury. Al igual que muchos otros supermercados, muchos de los productos, como frutas y hortalizas, al final acaban siendo desechados al no ser aptos para venta (según los estándares de calidad actuales). Sin embargo, la empresa dona algunos de los alimentos que aun puedan ser consumidos a organizaciones de caridad o incluso para crear alimento animal.

Los residuos sobrantes, que de verdad no puedan ser consumidos, son trasladados a un depósito de reciclaje de Biffa. Una vez ahí son manipulados en su planta de digestión anaeróbica para convertir dichos residuos en electricidad. Un cable de 1,5 kilómetros es el encargado de enviar la energía producida de vuelta al supermercado, de esta manera son capaces de satisfacer las necesidades energéticas del día a día.

Aunque se trata del primer establecimiento en el país en hacer algo semejante, gracias a sus buenos resultados abre la puerta del ejemplo para muchos otros supermercados y negocios que deseen autoabastecerse energéticamente. Sin duda, una práctica mucho más responsable con el medio ambiente y económicamente viable para el negocio.

Quizás, también se pueda desarrollar algo parecido pero con el tratamiento de basura.

¿Una iniciativa interesante que desarrollar en tu zona?

Web: j-sainsbury.co.uk